Miércoles 10 de agosto 2022. Año litúrgico 2021 – 2022 – (Ciclo C)
San Lorenzo
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 9, 6-10
Sal 111, 1-2. 5-6. 7-8. 9 R/. Dichoso el que se apiada y presta
Juan 12, 24-26: El que quiere servirme, que me siga
Jesús no se cansó de repetirnos que lo más importante de nuestra vida es el amor, en sus tres dimensiones de amar a Dios, al prójimo y a nosotros mismos. Hoy Jesús nos insiste en el amor a los demás. Nos dice que tenemos que parecernos al grano de trigo que para que dé fruto tiene que ser enterrado en la tierra y morir. Eso mismo tenemos que hacer nosotros. Con expresión que nos puede confundir también nos dice que el que se ama a sí mismo, se pierde. En realidad amarse a sí mismo, buscar el propio bien, también nos lo manda Jesús: “ama al prójimo como a ti mismo”. Lo que aquí nos quiere decir Jesús es que no pongamos como primer y único amor el amor a nosotros mismos, olvidándonos de los demás. Lo nuestro es entregar la vida por los demás y esa es la mejor manera de amarles a ellos y amarnos a nosotros mismos. En esa entrega nuestro corazón queda repleto de alegría. El que gana, el que solo piensa en sí mismo, pierde, y el que se pierde a si mismo, en la entrega a los demás, ese gana, se encuentra con la felicidad que todos vamos buscando.
El ejemplo de Jesús es bien claro. Vivió para nosotros, entregó su vida por nosotros, por seguir predicando su mensaje de amor y no callarse…y por eso volvió a ganar la vida, el Padre le resucitó.
F/Dominicos.org

