Martes 31 de enero 2022. Cuarta Semana del Tiempo Ordinario – Año Impar
San Juan Bosco
Primera lectura: Hebreos 12, 1 – 4
Sal 21,26b-27.28.30.31-32 R/. Te alabarán, Señor, los que te buscan.
Marcos 5, 21-43: No temas; basta que tengas fe
En este pasaje nos dice San Marcos que a Jesús le seguía mucha gente. La multitud le seguía porque escuchaban sus palabras, que eran palabras de vida y vida eterna.
Lo siguen personas de toda clase y condición. Hoy nos presenta Marcos a este personaje llamado Jairo, jefe de la Sinagoga, tiene una hija enferma y quiere decírselo a Jesús, ¿cómo?: se acercó, se postró y lleno de fe le dijo, mi niña está en las últimas; “ven pon la mano sobre ella para que se cure y viva”. Jesús se marchó con él.
La intención del Evangelista Marcos era indicar que Jesús es el verdadero Mesías.
Había entre la muchedumbre una mujer que sufría flujos de sangre hacía doce años, ningún médico le había curado. Oyó hablar de Jesús y se dijo, si logro tocar el manto de Jesús curaré; se acercó a él y le tocó el manto con gran fe y quedo curada; Jesús dijo ¿” quién me ha tocado” ?, y al verla le dijo: “tu fe te ha curado, vete en paz y con salud”
Así le pasó al Jefe de la Sinagoga cuando le dijeron que no molestara más al Maestro, su hija había muerto, el Señor le dijo, “No temas; basta que tengas fe.” Jairo ya tenía fe cuando pensó en ver a Jesús, pero ahora le aumentó al decirle Jesús que le bastaba tener fe, y así fue, la fe del padre curó a la niña.
¿Nosotros tenemos fe y hacemos uso de ella en nuestra vida cuando surgen desgracias y problemas en nuestro caminar de cada día?
F/ Dominicos.org

