La sanidad religiosa debe apoyar al enfermo de manera “integral” y “pastoral”
«La Iglesia ha hecho mucho, a través de la asistencia sanitaria, para escuchar y prestar atención a los segmentos pobres, débiles y abandonados de la sociedad. No han faltado testigos autorizados en este ámbito, que han sabido reconocer y servir a Cristo enfermo y sufriente hasta el don total de sí mismos, incluso con el sacrificio de su vida«, dijo el Papa Francisco
El Pontífice les recuerda que, como Iglesia, “estamos llamados a responder sobre todo a las demandas sanitarias de los más pobres, de los excluidos y de quienes, por razones económicas o culturales, ven desatendidas sus necesidades”. Estos – según el Papa – “son los más importantes para nosotros, los que están a la cabeza de la cola”.
El Papa les ha pedido que acompañen a las personas que acogen en sus instituciones con una atención integral, que no descuide la asistencia espiritual y religiosa de los enfermos, de sus familiares y de los agentes sanitarios. “También en esto las instituciones sanitarias de inspiración cristiana deben ser ejemplares. Y no se trata sólo de ofrecer una pastoral sacramental, sino de prestar una atención integral a la persona. Nadie, nadie debe sentirse solo en la enfermedad”. “Al contrario – concluye el Papa – todos deben ser apoyados en sus preguntas de sentido y ayudados a recorrer con esperanza cristiana el camino, a veces largo y fatigoso, de la enfermedad”.

