Sábado 01 de julio 2023. Duodécima Semana del Tiempo Ordinario – Año Impar

Primera lectura del libro del Génesis 18,1-15

Salmo de hoy Lc 1,46-47.48-49.50.53.54-55 R/. El Señor se acuerda de la misericordia

Mateo 8,5-17: Voy yo a curarlo

Nuestro relato mateano, situándose en la esfera de la oficialidad, procuraría, de todos modos, que quedara clara tal distinción a través de los dos pasajes y el sumario de curaciones que nos presenta hoy. Así,  por una parte, la curación “a distancia” del criado del centurión, evitaría entender que se trataba de un ritual de contacto mágico; por otra parte, la indicación expresa de que Jesús curó “con su palabra” a multitud de enfermos y poseídos tendría el mismo objeto. Con todo, Mateo, no puede o no quiere, evitar la ambigüedad – no alterando una fuente documental anterior o buscando un propósito de acercamiento popular – al señalar que la curación de la suegra de Pedro se realizó con un gesto ritual de carácter mágico-naturista, pues la “tocó”.

Precisamente, la alusión a esta curación ritualizada, permite a Mateo situar a Jesús en línea de continuidad con la tradición veterotestamentaria – algo tan propio de su ideología –, a saber, la tradición de los grandes taumaturgos que fundamentaban la religión israelita. En efecto, Jesús representaría la nueva personificación de Moisés  – el legislador, la Ley – y los grandes profetas antiguos, esto es, Elías y Eliseo, que caracterizaron su ministerio por sus prodigios.

De este modo, en la ambigüedad entre la “oficialidad” y la “popularidad”, frente al judaísmo vigente en su época, Mateo reivindica la anterior etapa de la religión primitiva israelita (previa al judaísmo que nacería tras la vuelta del exilio babilónico) y resueltamente sitúa a Jesús en continuidad con esta, legitimando la figura y acción del nazareno en la gran tradición de Israel, en la base de la alianza primera de Dios con su pueblo: Jesús es el nuevo Moisés –el cumplimiento de la Ley – y el nuevo Elías-Eliseo – el cumplimiento de la profecía.

De este modo, Mateo responde a la apremiante acusación que los judíos oficialistas oponen de continuo a Jesús: “¿con qué autoridad actúas?”. La respuesta de Mateo en este relato es clara: con la misma autoridad con que actuaron Moisés y los profetas.

Un epílogo: la taumaturgia de Jesús no concluye con la ejecución de este; por el contrario, se continúa  – como resalta Hechos – en sus discípulos. Y ante la pregunta por la autoridad del actuante, el tipo de respuesta legitimadora – en este caso para la Iglesia – sigue siendo la misma que para Jesús, si bien esta queda modificada: quien ahora legitima es el propio Jesús: ¡en nombre de Jesús, queda sano!

F/ Dominicos.org

 

 

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