Sábado 25 de noviembre 2023. Trigésimo tercera semana del Tiempo Ordinario – Año Impar
Beata Margarita de Saboya-Acaya
Lectura del primer libro de los Macabeos 6,1-13
Sal 9,2-3.4.6.16.19 R/. Gozaré, Señor, de tu salvación
Lucas 20,27-40: No es Dios de muertos, sino de vivos
¡Vaya cuestión que plantea el texto evangélico: ¡cómo será la vida de los resucitados, qué relaciones habrá entre ellos!
Nos cuesta aceptar el misterio. A Dios, como a la vida del más allá de la muerte no hay que comprenderlos: hay que tener fe. Son un misterio. El misterio no se comprende. Pero, sí es un desafío acercarnos más a él. Con la inteligencia del humilde.
Nos cuesta no entender la otra vida como una reproducción feliz de ésta. En esa línea se mueve el Islam. Jesús nos advierte en el texto evangélico que proclamamos este día que no es así. Es otra vida, no ésta reproducida. Es la vida eterna en que creemos. Y creemos, cuando ya nos cuesta entender eso de “eterna”, sin tiempo, nosotros que no podemos menos que pensar desde el tiempo. Confiamos -tenemos fe- en una vida feliz, que nos ha prometido quien para conseguirla ha ofrecido su vida en la cruz. No quedaremos desilusionados, tengamos fe. Una fe que tiene su fundamento en que nuestro Dios es un Dios de vivos, no de muertos. Viviremos en Dios.
Para acercarnos a esa fe hemos de esforzarnos de que Dios está presente en nuestro vivir hoy y aquí. Lo que supone vivir de acuerdo con el Evangelio de Jesús de Nazaret. Esa ha de ser nuestra preocupación inmediata. ¿Lo es?
F/ Dominicos.org

