El gabinete Adrianzén solicita la confianza del Congreso
El presidente del Consejo de Ministros se presenta hoy ante el congreso en espera de contar con una mayoría de votos a favor de su permanencia en el cargo. Si no fuera así, se vería obligado a presentar su renuncia ante la presidenta Dina Boluarte, quien hace cuatro semanas lo escogió para reemplazar a Alberto Otárola.
Gustavo Adrianzén ha procedido a cambiar seis de los dieciocho ministros, lo que puede facilitar una buena disposición de la mayoría parlamentaria. Sin embargo, lo decisivo de la escena política se juega en torno a la investigación fiscal de la presidenta Dina Boluarte.
El Fiscal de la Nación ha anunciado la ampliación de la investigación para incluir más joyas de lujo y en consecuencia más dinero cuyo origen debe ser explicado. Los ministros son responsables de sus sectores y el primer ministro asume la coordinación y la vocería del gobierno. Pero la gravedad de las sospechas que pesan sobre Dina Boluarte es tal que ni el más carismático primer ministro podría convencer a una opinión pública cansada de escándalos e indicios de corrupción.
La crisis política no va a ser resuelta en el Congreso sino en la Fiscalía. El país necesita que la presidenta acuda a la convocatoria fiscal y aclare lo que pueda ser aclarado. Su narrativa de victimización no funciona en un país que ya ha escuchado a sucesivos gobernantes que se han erigido por encima de la justicia para proclamar sus inocencias.
Redacción

