Sin amor no somos nada nos dice el Papa
El Papa también advierte que la grandeza y la imponencia de nuestros proyectos pueden hacernos pensar que podemos ser los autores de nosotros mismos, de nuestra riqueza y de nuestra felicidad; sin embargo, al final la vida acaba por devolvernos a la única realidad, “la de que sin amor no somos nada” dice el Papa.
De hecho, el Papa explica que aquí juega un papel fundamental “la fe”, pues, “nos confirma y nos ilumina aún más sobre esta certeza (la de que sin amor no somos nada) porque nos dice que en la raíz de nuestra capacidad de amar y de ser amados está Dios mismo”.
El Pontífice después ha reflexionado sobre una frase que pronunció san Juan Pablo II con ocasión de su visita a esta tierra en 1986: “el amor se caracteriza por un profundo respeto a todos los hombres, independientemente de su raza, de su credo o de cualquier aspecto que les pudiera hacer diferentes de nosotros”.
“Unas palabras importantes para nosotros porque, más allá de lo maravillados que nos sentimos ante las obras creadas por el hombre, nos recuerda que hay una maravilla todavía más grande, que hay que abrazar con admiración y respeto aún mayores. Se trata de los hermanos y hermanas que encontramos cada día en nuestro camino, sin preferencias ni diferencias”.

