Sin equipos, sin diagnósticos y en espera de un futuro incierto
El Hospital Goyeneche, uno de los establecimientos de salud más emblemáticos y antiguos del sur del país, atraviesa una profunda crisis debido a la falta de equipos médicos esenciales.

Mientras se anuncia con entusiasmo la futura construcción de un moderno hospital en convenio con el gobierno francés, los pacientes y profesionales de la salud enfrentan a diario serias limitaciones que comprometen directamente la atención médica.
Desde enero de este año, el hospital no cuenta con servicio de tomografía. La doctora Raquel Herrera Villanueva, del área de Radiología, explicó que el tomógrafo se encuentra inoperativo desde hace más de cuatro meses debido a demoras administrativas para adquirir un repuesto específico.
Este equipo atendía a un promedio de 40 pacientes diarios, muchos referidos de otras regiones del sur, incluyendo el Hospital Honorio Delgado. Según Herrera, “la falta de este equipo retrasa diagnósticos fundamentales en oncología, traumatología y neurología”.

Pero la crisis no se limita a la tomografía. Más de 40 equipos médicos están inoperativos o deteriorados, según el presidente del cuerpo médico del hospital, doctor Percy Manrique. Entre los más urgentes destacan torres de laparoscopía, camillas, incubadoras, ventiladores mecánicos, esterilizadores y un resonador magnético. Algunos de estos equipos ya cumplieron su vida útil hace más de una década, y en varios casos no hay reemplazos ni alternativas viables.
“Trabajamos tipo Frankenstein, adaptando piezas de equipos viejos para seguir operando”, denunció Manrique.
Aunque en enero de 2025 el gerente regional de Salud, Rafael Gallegos, anunció una inversión de 40 millones de soles para la compra de nuevos equipos, a la fecha no se ha concretado ninguna adquisición. Gallegos justificó la demora por los largos procesos de importación, como ocurre con un tomógrafo cuya pieza debe llegar desde Japón.

Sin embargo, para el personal médico, esta explicación no basta. “Nos dijeron que en marzo ya tendríamos los equipos, pero estamos en mayo y no hay avances”, criticó Manrique.
Asimismo, la consejera regional Marleny Arminta solicitó formalmente la declaratoria de emergencia sanitaria del hospital ante la gravedad de la situación. Su pedido se basa en hechos concretos como equipos de rayos X con más de 15 años de uso sin tecnología digital, la avería del único mamógrafo funcional del sur del país, y fallas eléctricas en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), que dejaron a pacientes sin soporte vital durante casi una hora.
“Esta medida permitiría priorizar recursos para atender las necesidades urgentes del hospital”, declaró Arminta.
La situación se agrava ante la decisión del Gobierno Regional de Arequipa (GRA) de suspender las adquisiciones de equipos médicos, argumentando que estos serán incluidos en el futuro Hospital Goyeneche de nivel III-1, cuya construcción se iniciará este año bajo la modalidad de gobierno a gobierno con Francia y tomará 47 meses.
El consejero Fernando Cornejo advirtió que esta espera sin inversión podría llevar al colapso del hospital actual: “No podemos dejar de invertir por cuatro años solo porque habrá un hospital nuevo. La salud de la población no puede esperar”.
El nuevo hospital será construido en un área de más de 16 mil metros cuadrados y contará con tecnología de última generación. La delegación francesa del consorcio PMO ya inició reuniones y visitas de evaluación con el gobernador regional Rohel Sánchez, y durante los próximos meses desarrollará el expediente técnico, plan de contingencia y cronograma de ejecución.
Sin embargo, mientras se habla de futuro, en el presente la atención médica sigue deteriorándose. La doctora Herrera afirmó que, aunque ya se aprobó el proyecto para adquirir un resonador magnético, este tampoco avanza. “La carga laboral del GRA retrasa los procesos. Necesitamos soluciones ahora, no promesas a largo plazo”, expresó.

En paralelo, el área de UCI ya presenta fallas críticas, y muchos de los equipos reparados se malogran nuevamente en pocas semanas. Manrique advirtió que, de no resolverse la situación en los próximos tres meses, el hospital podría entrar en una etapa de colapso operativo. “El impacto será directo sobre los pacientes. No es una exageración, es una realidad”, concluyó.
Así, mientras el proyecto de modernización del Hospital Goyeneche promete marcar un hito en la salud del sur del país, la falta de inversión inmediata pone en riesgo la atención médica de más de 1.3 millones de personas que dependen del nosocomio.
La brecha entre el futuro anunciado y el presente crítico exige decisiones urgentes.
Redacción Marisol Ciñane

