Sábado 20 de junio del 2026. Undécima Semana del Tiempo Ordinario – Año Par
Beata Margarita Ebner
Primera lectura del segundo libro de las Crónicas 24, 17-25
Salmo 88, 4-5. 29-30. 31-32. 33-34 R/. Le mantendré eternamente mi favor.
Mateo 6,24-34: “No se puede servir a dios y al dinero”
Tenemos que preguntarnos en qué o en quién ponemos nuestra confianza. ¿En nosotros? ¿En nuestra fortaleza personal? ¿En nuestro poder adquisitivo? Tal vez solamente cuando todo esto se quiebra es cuando nos acordamos de Dios. Por eso, muchas veces decimos que la pobreza, o la enfermedad nos evangelizan. Ellas ponen al descubierto nuestra vulnerabilidad y nos ayudan a poner nuestro corazón y nuestra vida en las manos de Dios.
Tal vez tenemos que preguntarnos qué es lo que de verdad llena nuestro corazón y se ha hecho centro de nuestra vida. Tan dañino como el dinero puede ser nuestro propio ego, que impide que entre en nuestro corazón el amor de Dios y el amor a los demás.
Apartarnos de Dios, como el pueblo de Israel hizo tantas veces a lo largo de su historia, dejando de escuchar e incluso matando a los profetas, sea el origen de todos nuestros males. Nos lo recuerda la primera lectura del segundo libro de las Crónicas. Hoy no podemos silenciar la voz de aquellos que, como nuevos profetas, nos llaman a aprender un modo nuevo y diferente de ser y de vivir, que nos puede hacer descubrir la verdadera felicidad.
F/Dominicos.org

