Los Refugiados que hoy sufren en su día
Hoy se conmemoran 25 años desde que la Asamblea de las Naciones Unidas estableció por resolución que cada 20 de junio se conmemora el Día Internacional de los Refugiados, aquellos que se vieron obligados a abandonar sus hogares por conflictos, persecuciones o violaciones a sus derechos humanos.
Sin embargo, para los que hoy son refugiados, y vienen siéndolo desde que estalló el conflicto entre Irán e Israel, este día no vale más que los demás en que veían a sus familiares morir, poco a poco.
Desde octubre de 2023, en Gaza, más del 90% de la población ha sido desplazada en más de una ocasión ante los bombardeos masivos que no solo amenazaban su hogar, sino que, también, su vida. De refugio en refugio, cada vez menos civiles logran ponerse a salvo.
Más de 15 000 niños han muerto, y decenas de miles están gravemente heridos, no solo de forma física, sino que también mental y emocional.
Familias sin acceso a ayuda vital, a suficiente agua o a un trozo de pan, se ven reducidas ante la hambruna. Y las restricciones impuestas a la Agencia de la ONU, que le prohíben operar en áreas clave para brindar ayuda humanitaria, agravan aún más la amenaza de muerte que reciben los palestinos, día a día.
Esto expone la fragilidad que tiene cualquier mecanismo de protección que este día “para conmemorar” buscaba destacar, aún después de 25 años. Más que resoluciones para efemérides, lo que los refugiados de hoy necesitan es un compromiso, un esfuerzo real de la comunidad internacional que garantice la protección de los derechos básicos vulnerados de aquellos que están atrapados en un eterno desplazamiento.
Redacción Andrea Ramos

