Jueves 11 de setiembre del 2025. Vigésimo tercera Semana del Tiempo Ordinario – Año Impar

Primera lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 3,12-17:

Salmo 150 R/. Todo ser que alienta alabe al Señor

Lucas 6,27-38: Hagan el bien a los que odian

En este evangelio Jesús nos exige tener un comportamiento determinado en nuestras relaciones con las demás personas, con todas las personas: amar, tratar bien a los que no nos quieren, sonreír y bendecir a los que hablan mal de nosotras, ayudar al que no quiso echarnos una mano en nuestros apuros, dar sin medir lo que damos… y un largo código de normas a cuál más difícil de cumplir de manera constante, a lo largo de nuestra vida.

Creo que Jesús quiso llamar nuestra atención de una manera fuerte y exigente para que esto nos choque, nos interpele, y nos haga ver la necesidad de comentar con nuestra comunidad, con otra gente, todo esto, para encontrar entre todos, una manera practica de incorporarlo a nuestra vida, a nuestra actitud general de relacionarnos, y no como unas normas a cumplir, que terminarían angustiándonos porque no las cumplimos.

No, pienso que están dichas para confiar y descubrir mejor cómo es Dios. Y al sentirnos hijos de un Dios así, nos sintamos atraídos por su corazón misericordioso y eso vaya calando en nuestro corazón.

En segundo lugar, tiene, me parece, este texto de Jesús en su conjunto, una internacionalidad de sacarnos de un concepto individualista del perdón que tan arraigado tenemos todos. Su propuesta es una dinámica nueva para cambiar la lógica del mal. La lógica de la desigualdad que no crea hermanos, la lógica de la acumulación que crea pobreza, la lógica del premio-castigo que crea hipocresía, la lógica del ojo por ojo que crea odio, la lógica de buenos y malos que crea intolerancia. Estas lógicas son malas porque crean injusticia que hace sufrir a la gente.

Jesús se dirige a los cristianos, sobre todo a los que sufren en sus carnes la injusticia, la muerte y el desprecio de los poderosos, para que hagan entre ellos lo contrario de lo que les hacen a ellos, perdonándose sus deudas, compartiendo lo que se tiene con generosidad; esto es creando unas relaciones o sistema económico basado más en el reparto y la igualdad, poniendo por encima de las leyes el bien de las personas más desprotegidas, solucionando los conflictos hablando, poniéndose en el lugar del otro, buscando con sinceridad la justicia y el bien común.

En definitiva, creando todo un sistema de relaciones personales y sociales alternativas, que vaya socavando la lógica del sistema de opresión, y exclusión deshumana del poder.

F/ Dominicos.org

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