Bella Unión rechaza posible anexión de anexos a Acarí y advierte que no cederá proyectos mineros
Los anexos de Otapara, Huarato, Machaynilloc y Malco, ubicados en el distrito de Bella Unión, podrían incorporarse a la jurisdicción de Acarí si así lo decide la población mediante consulta popular. Sin embargo, el alcalde de Bella Unión, Richard Vega Taipe, advirtió que esta anexión no implicará el traspaso de proyectos mineros estratégicos.
El burgomaestre recordó que, pese a la presión de la autoridad edil de Acarí, Alejandro Lava, para anular el informe enviado por el Gobierno Regional de Arequipa (GRA) a la Presidencia del Consejo de Ministros, los límites ya están inscritos en registros oficiales. “Si los pobladores quieren pertenecer a Acarí, deben sustentar el pedido ante el Gobierno Regional y luego al Jurado Nacional de Elecciones, pero hasta ahora no lo han hecho”, explicó.
La discusión sobre límites se reavivó el 24 de septiembre, cuando vecinos y autoridades de Acarí acudieron al Consejo Regional de Arequipa para pedir que los anexos regresen a su jurisdicción “como parte de su cultura y pueblo”. No obstante, Vega enfatizó que la Ley de Creación de Bella Unión data de 1955 y sigue vigente en la PCM, por lo que legalmente los anexos Vijoto, Santa Teresita, Muncher, Santa Rosa, Acarí Nuevo, Chocavento, Molino y hasta La Joya continúan perteneciendo a Bella Unión, aunque en la práctica algunos ya operan bajo Acarí.
El alcalde alertó que el trasfondo del conflicto es económico. “Los proyectos mineros son imposibles que pasen a Acarí. Se pretende entregar el 80 % de nuestro territorio y eso la población no lo va a aceptar. Estamos hablando de Cobre Pampa, Pampa de Pongo y parte de la playa Peñuelas, áreas de alto interés minero”, sentenció.
Redacción Pamela Amesquita

