Miércoles 5 de marzo del 2025. Octava semana T.O. – Inicio de la Cuaresma – Año Impar
Miércoles de Ceniza
Primera lectura de la profecía de Joel 2, 12-18
Salmo 50, 3-4. 5-6ab. 12-13. 14 y 17 R/. Misericordia, Señor: hemos pecado
Segunda lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 5, 20 – 6, 2
Mateo 6, 1-6. 16-18: Ora a tu Padre, que está en lo secreto
Entra en tu cuarto, cierra la puerta y reza a tu Padre que está en lo escondido
En el sermón de la montaña, Jesús enseña multitud de cosas a los que le escuchan, y entre ellas, según nos refiere Mateo en su evangelio, nos incita a practicar buenas obras de forma discreta, con un corazón limpio, huyendo de aparentar públicamente nuestras intenciones, como hacen los hipócritas, y para eso los ejemplos que nos pone son concluyentes.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace tu derecha.
No hacer oración de forma ostensible, como queriendo dar a entender lo devotos que somos.
Que cuando ayunes nadie pueda ver en nuestro semblante lo que hacemos.
Todo ello para que nuestros sacrificios u obras de caridad, se queden entre el Padre y nosotros. No debemos pensar que a Dios le encanta que nos sacrifiquemos, lo que debemos asumir es que estas acciones nos preparan para una adecuada relación con nosotros mismos, superando los egoísmos y abriéndonos más a los otros, a los que más lo necesitan, apoyándonos en la oración íntima con Dios, que al mismo tiempo nos va a mostrar el camino hacia la auténtica relación personal con el Creador, y que nos facilitará la dicha plena.
El verdadero sacrificio se fragua en el corazón por medio de la fe y la conversión. Unidos a Cristo, acompañándole por el camino de la Cruz para alcanzar la plenitud verdadera.
¿Estamos dispuestos a una verdadera y auténtica conversión?
F/ Dominicos.org

