Adoquinado hundido en el Cercado: una obra que no resiste el tiempo
El adoquinado de la calle Villalba, en el Cercado de Arequipa, vuelve a presentar hundimientos, esta vez alrededor de los buzones de agua de Sedapar. A menos de dos años de la intervención para el cambio de redes de agua y alcantarillado, la vía muestra signos evidentes de deterioro, afectando tanto a conductores como a peatones.
El problema no es nuevo. Desde que Sedapar ejecutó la obra a finales de 2022, los adoquines han cedido bajo el peso del tránsito vehicular, generando desniveles que complican la circulación. En la tercera cuadra, a la altura del hotel Casa Andina y en la intersección con la calle Ugarte, los buzones han quedado como islas elevadas en medio del pavimento hundido, formando un peligroso escalón.
Los vecinos denuncian que la falta de supervisión y mantenimiento ha convertido esta vía en un foco de accidentes. “Todos los días pasan carros, combis, camionetas y cada vez se hace más difícil transitar”, advierten. Además del riesgo para la seguridad, el deterioro del adoquinado impacta en la imagen de una zona comercial clave para la ciudad.
El caso de la calle Villalba no está aislado. La mala calidad de las reposiciones viales tras obras públicas es una constante en Arequipa, donde el pavimento cede en poco tiempo. La pregunta que queda en el aire es: ¿quién asume la responsabilidad por estos daños? Mientras las autoridades dilatan soluciones, la ciudad sigue acumulando baches y problemas sin resolver.
Redacción Pamela Amesquita

