Contenedores sin destino: la basura se acumula mientras esperan su instalación
En el distrito de Alto Selva Alegre, uno de los más populosos y complejos de la ciudad blanca, los problemas con la gestión de residuos sólidos siguen acumulándose, literalmente. A pesar de la adquisición de 500 nuevos contenedores de basura en diciembre del 2024, gran parte de estos permanecen almacenados en el Complejo Jauregui, sin fecha definida para su instalación en las calles.
Según lo anunciado por el alcalde del distrito, Alfredo Benavente, la compra se realizó con la finalidad de reemplazar los recipientes deteriorados que ya cumplieron su vida útil y mejorar así el sistema de recolección. Sin embargo, a más de cuatro meses del anuncio, las quejas de vecinos por acumulación de desechos siguen en aumento, y la promesa de una renovación de contenedores parece desvanecerse.
La basura no espera
“La basura se queda días enteros en las esquinas. No pasa el camión recolector, y no hay dónde echarla. Todo termina en el suelo y los perros lo desparraman”, comenta Juana Flores, vecina de la parte alta del distrito. Situaciones como esta se repiten en varias zonas, especialmente en las más alejadas, donde el servicio de limpieza no llega con frecuencia.

De acuerdo con Xiomara Ticona, Subgerente de Limpieza Pública y Gestión Ambiental de Alto Selva Alegre, “hasta la fecha se han cambiado más de 250 contenedores en diferentes puntos del distrito, incluyendo la calle Atlántida, en la parte baja”. El plan, según explicó, busca cubrir progresivamente toda la jurisdicción. Sin embargo, los avances no parecen ser suficientes frente a la urgencia de muchas zonas donde la basura se acumula día a día.
Un alcalde, dos discursos
Una de las trabas para la implementación masiva estaría en la postura del propio alcalde. En declaraciones ofrecidas a medios locales, Benavente manifestó su postura sobre los contenedores en las calles: “No estoy muy a favor de que se coloquen muchos. Esos recipientes, cuando no se usan bien, terminan siendo focos infecciosos y dan un mal aspecto al distrito”, declaró.
La afirmación contrasta con la realidad diaria que viven cientos de vecinos. En muchas calles donde no hay contenedores, o los existentes no son suficientes, los residuos terminan regados en la vía pública. A ello se suma la limitada frecuencia del camión recolector, que según testimonios de ciudadanos, en algunos sectores solo pasa una vez a la semana.

La falta de planificación coherente, y la contradicción entre la adquisición de equipos y su uso limitado, generan cuestionamientos sobre la eficacia de la gestión municipal. ¿Para qué se invirtieron fondos públicos en contenedores que permanecen guardados? ¿Por qué no se han priorizado las zonas críticas donde la acumulación de residuos genera problemas de salud y contaminación visual?
Alto Selva Alegre cuenta con más de 85 mil habitantes, distribuidos en una geografía difícil que va desde zonas planas hasta quebradas. La logística para cubrir todo el distrito es compleja, pero no imposible. La instalación de contenedores —con campañas de concientización y mantenimiento adecuados— podría significar un avance significativo.
Mientras tanto, los vecinos esperan. Los contenedores siguen almacenados en el Complejo Jauregui, y la basura, sin destino, continúa acumulándose en las calles. En medio de la contradicción entre discursos y acciones, el derecho a una ciudad limpia parece seguir postergado.
Redacción Julio Mamani

