Torre de control con vista limitada, LAP sancionada por deficiencias en el Jorge Chávez
El ambicioso proyecto de modernización del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez enfrenta un revés técnico y financiero. Lima Airport Partners (LAP), concesionaria del terminal aéreo, fue multada con 572.84 Unidades Impositivas Tributarias (aproximadamente 2.9 millones de soles) debido a fallas en la nueva torre de control, clave para la operación del renovado aeropuerto.
La sanción, impuesta por el Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositran), se basa en una verificación técnica realizada en 2024, año en que el nuevo terminal aún se encontraba en fase de implementación. El problema detectado no es menor: los vidrios del fanal (zona de observación de la torre) generaban un reflejo interno superior al 10 %, límite establecido para no comprometer la visibilidad de los controladores aéreos.
Aunque el defecto puede parecer técnico, su impacto es profundo. La visibilidad reducida, especialmente en horarios nocturnos, obligó a restringir el uso operativo de la nueva torre, limitando una infraestructura que debería haber elevado los estándares de seguridad y eficiencia del tráfico aéreo en el país. El riesgo no era solo funcional, sino también humano: los propios operadores y usuarios quedaron expuestos a un entorno con condiciones inadecuadas.
Esta multa no solo representa un castigo económico, sino que pone en evidencia las deficiencias en el control de calidad de una obra considerada estratégica. LAP, que encabeza uno de los megaproyectos más relevantes del país, deberá responder por la supervisión insuficiente en la ejecución de elementos tan sensibles como los que afectan la seguridad aérea.
La situación refuerza la necesidad de una fiscalización técnica rigurosa en las obras de infraestructura pública. Ositran ha anunciado que el primer informe de niveles de servicio del nuevo Jorge Chávez se publicará el 15 de junio. Lo que ese documento revele será clave para entender si estamos ante un caso aislado o el síntoma de un proceso de implementación plagado de irregularidades técnicas que aún no han salido a la luz.
Redacción Pamela Amesquita

