Martes 12 de agosto del 2025. Decimonovena Semana del Tiempo Ordinario – Año Impar
Primera lectura del libro del Deuteronomio 31,1-8
Salmo de hoy Dt 32 R/. La porción del Señor fue su pueblo
Mateo 18, 1-5. 10. 12-14: No quiere que se pierda ni uno de estos pequeños
Convertirse en niño y cuidar a los “niños”
Según la mentalidad ambiente, una persona importante es aquella que está en un nivel más alto, social, económico, político, cultural o eclesial; no necesita de nada, ni de nadie, porque desea ser autosuficiente y no depender; y, en tercer lugar, puede marcar las diferencias con los demás, a los que podrá ayudar cuando la ocasión le parezca favorable para él o según sus ganas y humor.
Para Cristo, sus discípulos y discípulas no pueden ser así. Por puro realismo: por mucho que el ser humano se considere autosuficiente y se autoengañe con ello, ni puede serlo, ni tampoco necesita serlo: Tiene a Dios como fundamento y fuente de su existencia y como ayuda necesaria para su plenitud y felicidad. Sentirse autosuficiente es como el que está subido en la rama de un árbol, y con una sierra corte el tronco que le sostiene.
Pero, además, los demás no son solo un adorno o un estorbo para mi vida. Según mis relaciones yo sé quién soy y quién debo ser.
“Cuidar” en el sentido más amplio de la palabra, en sus diferentes modos según la necesidad del otro, se convierte en la tarea más realista y eficaz del ser humano. Niños cuidando a niños. Personas vulnerables, pero apoyadas en Dios, que cuidan de personas vulnerables, pero respaldadas por Dios.
Cuidarse recíprocamente. Hacer yo como hace Dios, en beneficio de cada otro que es también imagen y presencia de Dios. Dios cuidando de Dios a través del cuidado humano.
¿Cuál es la fuente de mi valentía? “Niños vulnerables cuidándose recíprocamente” ¿es así como vivo mis relaciones? ¿Me apoyo en Dios al vivir? ¿Veo a Dios en cada otro?
F/ Dominicos.org

