Jesús no condena, ama
El Santo Padre destacó el dramatismo de la escena relatada por San Marcos, cuando Jesús anuncia que uno de los Doce lo traicionará (Mc 14,18). El ambiente se llenó de silencio, preguntas y sospechas. “Jesús no condena; muestra que el amor verdadero no puede prescindir de la verdad”, explicó. León XIV subrayó que el lamento de Jesús — ¡Ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre será entregado!” (Mc 14,21)— no es una maldición, sino un dolor profundo por la traición».

