Jueves 10 de Octubre de 2019. C. 27ª Semana T.0.
Daniel Comboni (1881)
Mal 3,13-20a: Los perdonaré como un padre. Salmo 1: Dichoso el que ha puesto su confianza en el Señor. Lc 11,5-13: Pidan y se les dará.
Lc 11,5-13, Jesús, nos enseña a orar con confianza, sin desfallecer. Él nos muestra el rostro del Padre que escucha a sus hijos por su perseverancia e insistencia. Con la parábola del amigo inoportuno que viene a pedirle pan a medianoche porque su amigo ha llegado de viaje, lo atiende para que lo deje dormir en paz. “Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá” (v.9).
Pedir es poner nuestra plena confianza en Dios. Él escucha nuestras suplicas cuando abrimos nuestro corazón y nos dará con generosidad. Busquen y encontrarán, cuando buscamos su amor y amar sirviéndolo en nuestros prójimos. Llamen y se les abrirá.
Pedir como comunidad en búsqueda de la verdad y de la justicia. Buscar como hermanos para encontrar el tesoro que es Dios en la solidaridad con los más pobres. Llamar para que las puertas de la justicia y reconciliación lleguen a todos.
Esta constancia en la oración, de abrir nuestro corazón al Padre, queda subrayada: “si ustedes que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan” (v. 13) Lo que nos quiere enseñar el evangelista es que nuestra generosidad ante la petición de los hijos, es superada por el amor, generosidad de Dios Padre que nos acoge con amor y ternura. Esto nos exige ser constantes.
Hoy recordamos a San Daniel Comboni, fundador de los Misioneros Combínanos del Corazón de Jesús quien dedicó su vida a evangelizar al África, con oración, amor y fe, abriendo las puertas de la Iglesia a la misión. Oremos por tantas misioneras y misioneros que evangelizan los 5 4 continentes.
¿Somos constantes en la oración para actuar en todas nuestras acciones conforme al proyecto que Dios tiene para nosotros para construir un mundo con rostro más humano?
Fr. Héctor Herrera, O.P.

