Viernes 11 de Octubre de 2019. C. 27ª Semana T.0.

Juan XXIII (1963) El gran Papa del Concilio Vaticano II.Ma. Soledad Torres, fundadora (1887)

Jl 1,13-15; 2,1-2: Viene el día del Señor. Salmo 9: El Señor juzga al mundo con justicia. Lc 11,15-26: El reino ha llegado a ustedes.

Lc 11,15-20, los contemporáneos de Jesús, tal vez como nosotros, hoy, no reconocieron que el reino de Dios ha llegado con Jesús. No supieron reconocer en los signos de sanación, de libertad, de dar vida, alegría y esperanza a los necesitados, porque su corazón y su mente, estaban cerrados a Dios. Lo único que hacían ante los signos de Dios hechos por Jesús, era el insulto, desacreditarlo como un endemoniado.

Los demonios modernos son el afán del poder, dinero, discriminación, se da en quienes se aferran al poder político, religioso están ciegos. No ven la luz de Cristo, ni se dejan invadir por él. No ven la realidad ni el dedo de Dios en los que sufren la muerte, el hambre, la marginación, el despojo de sus territorios, ni la contaminación, discriminación y exclusión. Sólo se buscan a sí mismos, porque no entienden que Dios ha visitado a su pueblo.

Jesús nos sigue repitiendo: “Si yo expulso a los demonios con el dedo de Dios, es que ha llegado a ustedes el reino de Dios” (Lc 11,20).

La novedad del reino despierta muchas reacciones, en unos será de acogida, conversión, fe, esperanza, solidaridad y juntos construimos ese amor en el hogar y en la comunidad. Otros serán de rechazo: violencia, soberbia, humillación del hermano. Son los poderosos que confían en el poder efímero de este mundo.

El 28.10.1958 es elegido el Cardenal Ángel José Roncalli, nacido en Sotto il Monte, Bérgamo, Italia. Será el 261 Papa, quien convocó el Concilio Vaticano II, el 1.1.1959. Su breve y fecundo pontificado le ganó el título de Pastor Bueno. Se preocupó por la justicia social, publicando la encíclica Madre Y Maestra y por la paz en el mundo. Y publica la encíclica Paz en la tierra: “suprema aspiración de la humanidad, que exige un ordenamiento entre las naciones, poniendo como supremacía a la persona humana, sujeto de derechos y deberes. Derecho al bienestar, derecho a la buena fama, la verdad y la cultura, a la familia, libertad de asociación, derechos económicos, a la convivencia civil y a un ordenamiento político que busque el bien y dignidad de los ciudadanos.

Juan XXIII, abrió las puertas de la Iglesia con una visión profética, insertada en el mundo y la historia, retomando la línea del evangelio, una Iglesia que recoge las angustias, esperanzas de la humanidad y la unidad de todos los creyentes. Murió un 3.6.1963, llorado por todos.

Abramos nuestro corazón para que Dios entre en nuestras vidas, tomando conciencia que “el estar con Jesús es juntar, unir fuerzas entre cristianos para escuchar y poner en práctica su Palabra”. De nosotros depende estar con Jesús y construir algo nuevo y diferente en nuestra vida. O estar en contra y permanecer con los dioses de este mundo.

Fr. Héctor Herrera, O.P.

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