DOMINGO III ADVIENTO. CICLO A. D. 15.12.2019. MT. 11,2-11

LOS POBRES SON EVANGELIZADOS.

Mt 11,2-11. Juan ha terminado como todos los profetas en la historia y en la actualidad, encarcelado por Herodes. Pronto será decapitado. Porque su voz, como en la actualidad los profetas que toman partido en defensa de la vida, del medioambiente, por una mejor calidad de vida para los más excluidos son desaparecidos, porque resultan “molestos”. Desde la prisión envía a dos de sus discípulos a preguntarle a Jesús ¿Eres tú él que había de venir o tenemos que esperar a otro? (v. 3).

El desconcierto es grande, Jesús actúa en forma distinta. El mismo da testimonio a través de las obras que realiza. “Cuenten a Juan, lo que ven y oyen” (v.4). ¡Qué hermoso y profundo testimonio de una vida coherente y con sentido! Los ciegos recobran la vista. Ven mucho más allá, ven con los ojos del corazón, no son sordos, ni se dejan llevar por el ruido de este mundo, emprenden una nueva vida. Y sobre todo los pobres reciben una buena noticia. Ellos son hijos e hijas de un mismo Padre Dios, que nos habla con ternura y que siente compasión. Las palabras del profeta Is. 35,6, se han hecho realidad en su persona y en su misión. Él ha venido para fortalecer las manos débiles y robustecer las rodillas vacilantes. Ya no hay que tener temor, sino alegría. Porque la salvación está cerca.

Jesús elige lo nuevo, un nuevo estilo de vida con alegría, con esperanza, con esa multitud de pobres que cambian su vida y que se unen a Jesús en la misión de liberar al ser humano de toda esclavitud de pecado que nos desintegra. Y nos convoca a una nueva realidad: vivir la solidaridad evangélica: ¡Dichoso el que no se escandalice de mí! (v.6). La misión cristiana nos lleva a una radicalidad de optar por Cristo y realizar su misión en medio de un pueblo sediento de una nueva vida. Porque Él optó por el excluido y porque su proyecto de amor no es aceptado por quienes odian la vida, la libertad, la verdad y la justicia, lo asesinaron.

Jesús alaba a Juan Bautista por su coherencia de vida, su humildad y pobreza, por su actitud profética de denuncia de la injusticia y el anuncio del reino que está en el corazón de quien quiere acoger a Jesús.

¿Quiénes se oponen al proyecto de Jesús? Los violentos que mantienen situaciones injustas, no les importa si quitan la vida y persiguen a todo aquel que en el nombre de Jesús predique y opte que es posible construir el reino de Dios, abriendo el corazón y la mente, practicando la justicia de Dios como base del amor y de la paz entre los seres humanos.

Hoy tercer Domingo de Adviento, conocido con Gaudete, domingo de la Alegría quiere despertar en nosotros, sentimientos que Jesús está cerca. “Estén siempre alegres en el Señor” (Filp. 4,4)

Que cada creyente hagamos realidad nuestra misión del reino de Dios, encarnado en nuestra vida y nuestra historia, obrando con alegría, fe y esperanza.

(Fr. Héctor Herrera, o.p.)

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