La comunión eucarística con Jesús, Resucitado y Vivo para siempre
El Santo Padre dedicó una serie de catequesis sobre la Santa Misa, en una de ella recordó que “La eucaristía nos lleva siempre al vértice de las acciones de salvación de Dios: el Señor Jesús, haciéndose pan partido para nosotros, vierte sobre ustedes toda la misericordia y su amor, como hizo en la cruz, para renovar nuestro corazón, nuestra existencia y nuestro modo de relacionarnos con Él y con los hermanos” (22 noviembre 2017).
Así exhorta a dirigir la mirada a la cruz de Cristo, y en ella, contemplada también en el sacrificio de la Eucaristía encontrar cada día el supremo sacrifico de amor por la salvación de la humanidad, el alimento de su Cuerpo y su Sangre y su Palabra que hace comunión.
Se comprende entonces la preocupación del Santo Padre para que los miembros de la Iglesia, cuerpo de Cristo, vivamos la celebración de la Eucaristía como centro de la vida, sin ella no hay testigos del amor de Dios manifestado en la fracción del pan partido y compartido con sus discípulos.
Acompañemos al Santo Padre en su oración para que por medio de la celebración eucarística se pueda verdaderamente vivir un encuentro con Jesús y el prójimo en el caminar de una Iglesia en salida que celebra, se alimenta y vive la adoración de Eucaristía.

