Los Migrantes no son un descarte, forman parte de la familia humana
El Santo Padre les manifiesta su cercanía y les recuerda que él también formó parte de una familia de migrantes “que salieron en búsqueda de un mejor porvenir”.
“Hubo momentos en que ellos se quedaron sin nada, hasta pasar hambre; con las manos vacías, pero el corazón lleno de esperanza”.
“Ellos son el rostro de una Iglesia madre que marcha con sus hijos e hijas, en los que descubre el rostro de Cristo y, como la Verónica, con cariño, brinda alivio y esperanza en el viacrucis de la migración. Gracias por comprometerse con nuestros hermanos y hermanas migrantes que representan la carne sufriente de Cristo, cuando se ven forzados a abandonar su tierra, a enfrentarse a los riesgos y a las tribulaciones de un camino duro, al no encontrar otra salida”.
Y a las personas migrantes que se encuentra reunidos en esta ciudad panameña el Papa Francisco los alienta a no tener miedo y a defender su dignidad humana.
“No se olviden nunca de su dignidad humana. No tengan miedo de mirar a los demás a los ojos porque no son un descarte, sino que también forman parte de la familia humana y de la familia de los hijos de Dios. Y gracias por estar ahí”.

