Viernes 21 de junio 2024. Undécima Semana del Tiempo Ordinario – Año Par
San Luis Gonzaga
Primera lectura del segundo libro de los Reyes 11, 1-4.9-18. 20
Salmo 131, 11. 12. 13-14. 17-18 R. El Señor ha elegido Sión, para vivir en ella.
Mateo 6, 19-23: Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón
La teoría suele tenerse muy clara siempre, la dificultad está en poner en práctica lo aprendido. Podemos ir ganando dinero, adquiriendo posesiones, tener grandes riquezas, llegado el momento, nos iremos tal y como hemos venido al mundo, desnudos y sin nada material. Puede que gastemos demasiado tiempo en ir recolectando cosas materiales, que nos proporcionen cierta felicidad, seguridad y satisfacción, pero eso conlleva buscar quien te lo guarde, te lo cuide. Además, tú tendrás que cuidar que quien cuida de tus cosas, no se aproveche de ti… así que pasas más tiempo ocupado en guardar que en disfrutar, por lo tanto ¿de qué sirve tener tanto si al final no lo puedes disfrutar de verdad?
En cambio, se suele dar la situación de que quien tiene poco, disfruta de todo lo que tiene y además le da tiempo de disfrutar de sí mismo, de buscar en su interior esos tesoros que le ayudan a vivir en paz, a buscar la felicidad con los demás, a regalar tiempo y compartir dones que le hagan crecer como persona. Tiene más despejado el camino por el que debe transitar y no tiene que estar tan pendiente de lo que tiene, sino de quién es, ese es el gran tesoro.
Hoy debemos plantearnos que somos un gran tesoro, que en nuestro interior poseemos inmensas riquezas, que el gran regalo que hemos recibido es la vida, en la cual debemos hacer crecer el tesoro que somos y aumentar las riquezas, no tanto los materiales, sino aquellas que nos llenan de verdad de felicidad.
¿Eres capaz de descubrir la luz que te ilumina el camino? ¿Quieres ser luz para los demás?

