Ministro de Cultura interpelado por recorte de Nasca, denuncias internas y protestas laborales
El ministro de Cultura, Fabricio Valencia, enfrentó este viernes una triple interpelación en el Congreso, convirtiéndose en el segundo integrante del Gabinete en rendir cuentas en una misma jornada. Las mociones, aprobadas con amplio respaldo (82, 77 y 78 votos), reflejan el desgaste político de su gestión y la creciente tensión entre el Ejecutivo y el Parlamento.
La primera moción, presentada por el congresista Edward Málaga, abordó el intento luego revertido de reducir más de 2,400 km² del área protegida de la Reserva Arqueológica de Nasca. Aunque Valencia defendió su postura inicial, evitó profundizar en las razones técnicas que justificaron la polémica resolución viceministerial que, de haberse mantenido, habría debilitado el compromiso internacional del Perú con la conservación patrimonial.
La segunda interpelación, promovida por la bancada de Acción Popular, expuso presuntas irregularidades administrativas dentro del Ministerio de Cultura, incluyendo posibles actos de corrupción. El ministro negó las acusaciones, pero no presentó evidencia concreta que refute los señalamientos, limitándose a asegurar que su gestión actúa con “transparencia y legalidad”.
Finalmente, la Bancada Socialista exigió respuestas por el aparente abandono a los trabajadores del sector en Cusco, quienes realizaron un paro en mayo pasado denunciando precarización y falta de diálogo. Valencia reconoció el malestar, pero no anunció ninguna medida clara ni plazos para atender las demandas laborales.
La sesión dejó más preguntas que certezas, y abrió la puerta a una eventual moción de censura si el Ejecutivo no responde con acciones concretas. En un día marcado por el control político, el Congreso también interpeló al ministro de Energía y Minas, José Montero, por el manejo de la minería informal.
Redacción Pamela Amesquita

