Jueves 18 de diciembre del 2025 – Tercera semana de Adviento
Primera Lectura: Jeremías 23, 5-8
Salmo 71, 1-2. 12-13. 18-19 R/. En sus días florezca la justicia, y la paz abunde eternamente.
Lectura del santo evangelio según san Mateo 1, 18-24
La generación de Jesucristo fue de esta manera:
María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
«José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados».
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que habla dicho el Señor por medio del profeta:
«Mirad: la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán por nombre Emmanuel, que significa “Dios-con-nosotros”».
Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y acogió a su mujer.
Reflexión
El evangelio de hoy nos cuenta el anuncio del nacimiento de Jesús a José, que estaba comprometido con María. José sabía que el hijo que María espera no es suyo. Según la ley debía denunciar públicamente que ella lo había engañado, con lo que María estaba condenada a morir apedreada. José “como era justo” decide abandonarla en secreto; entonces el ángel le revela en sueños el plan de Dios: María dará a luz al Salvador esperado.

