Miércoles 22 de diciembre de 2021. 4ta Semana de Adviento
Feria privilegiada de Adviento Francisca Cabrini, fundadora (1917)
1S 1,24-28: El Señor me ha concedido el hijo
Salmo: Interleccional 1S: Mi corazón se regocija por el Señor, mi Salvador
Lc 1,46-56: Mi espíritu festeja a Dios mi salvador
El pasaje de esta lectura, sigue un cántico de agradecimiento de Ana a Dios, que podemos decir que se parece en la intención y en parte del contenido al cántico de María, al Magníficat de María, que leemos en el evangelio de este día. Solo unos breves pasajes de Ana y la invitación a leerlo entero: “Mi corazón exulta en Yahvé, mi boca se dilata contra mis enemigos, porque me he gozado en tu socorro… Levanta del polvo al humilde, alza del muladar al indigente, para hacerle sentar con los nobles y darle en heredad el trono de gloria, pues de Yahvé son los pilares de la tierra y sobre ellos ha sentado el universo”.
Se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador
Aunque estemos a dos días de celebrar el nacimiento de Jesús, la liturgia de hoy nos presenta a María en la visita que hizo a su prima Isabel, que también llevaba en su seno a su hijo Juan. Nos encontramos con el cántico de María, en el que canta las maravillas que Dios ha hecho en ella. Es un cántico donde María, que sabe lo que es el agradecimiento, expresa su profunda alegría ya que Dios ha hecho obras grandes en ella. Ni más ni menos, que la ha elegido para ser la madre de su Hijo. Tiene razón María al reconocer que a partir de ahora todas las generaciones la van a felicitar. Y así es, como lo demuestra el culto a María, desde ese momento en toda la iglesia el universal. María es ensalzada y a ella acudimos los seguidores de su hijo Jesús a rendirle nuestro filial homenaje, y a implorarle su maternal protección, en nuestro trayecto terreno. Reconoce María que el Poderoso “hace proezas con su brazo, dispersa del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos”. Pero queda claro que, por encima de todo, el Señor siempre se acuerda y tiene presente su misericordia con todos los hombres.
F/ Dominicos.org

