Martes 19 de noviembre de 2019. C. 33ª Semana T.0.

N. S. de la Divina Providencia

2Mac 6,18-31: Legaré un noble ejemplo. Salmo 3: Levántate, Señor, sálvame. Lc 19,1-10: El Hijo ha venido a salvar lo perdido.

Lc 19,1-10: Zaqueo, jefe de los recaudadores de impuestos, era un varón muy rico. Como todos los recaudadores de impuestos era despreciado por estar al servicio del imperio romano y por los onerosos impuestos. El joven nazareno, fija su mirado en el árbol donde Zaqueo estaba. Le dice baja pronto, hoy tengo que alojarme en tu casa (Lc. 19,5). Se sorprende porque lo ha mirado con amor y compasión. Más aun se ha hecho el invitado en su propia casa.

¿Cómo correspondemos a esta mirada de compasión y de misericordia?  Zaqueo, comprendió. Tenía que cambiar su vida. Con alegría y fe le dice a Jesús: “Señor, voy a darles mitad de mis bienes a los pobres y a quien haya defraudado, le devolveré cuatro veces más” (Lc 19,8)

Zaqueo, se siente amado, recupera su dignidad de persona. Se convierte al bien y a la justicia. Cambia su mentalidad y con acciones concretas devuelve la mitad de sus bienes a los pobres. Jesús le dice, “Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también éste es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y salvar lo perdido” (v.9)

El 17.11.2019 se celebró la 3era Jornada mundial de los pobres, con el lema: LA ESPERANZA DE LOS POBRES, NUNCA SE FRUSTARÁ. “Se pueden alzar muchos muros y bloquear las puertas de entrada con la ilusión de sentirse seguros con las propias riquezas en detrimento de los que se quedan afuera. No será así para siempre. El “día del Señor”, tal como es descrito por los profetas (cf. Am 5,18; Is 2-5; Jl 1-3), destruirá las barreras construidas entre los países y sustituirá la arrogancia de unos pocos por la solidaridad de muchos. La condición de marginación en la que se ven inmersas millones de personas no podrá durar mucho tiempo. Su grito aumenta y alcanza a toda la tierra. Como escribió D. Primo Mazzolari: «El pobre es una protesta continua contra nuestras injusticias; el pobre es un polvorín. Si le das fuego, el mundo estallará».

No hay forma de eludir la llamada apremiante que la Sagrada Escritura confía a los pobres. Dondequiera que se mire, la Palabra de Dios indica que los pobres son aquellos que no disponen de lo necesario para vivir porque dependen de los demás. Ellos son el oprimido, el humilde, el que está postrado en tierra”. (JMP 17.11.2019)

Pensemos en una mejor distribución de la riqueza. El Perú es el tercer país de la región que incrementó su riqueza en 12 mil, millones de dólares, detrás de Brasil y México. Es importante que el Estado y los empresarios piensen en mejorar el seguro social, pagando las deudas del sector privado, asciende a 2,785 millones de soles y del sector público alrededor de 1,300 millones. Para que el seguro social opere con efectividad y calidad se necesita cerrar la brecha de 32,000 millones de soles (Diario Gestión 21.10.2019). Para eliminar las brechas de pobreza se necesita educación, innovación tecnológica al servicio de todos. Las palabras de Jesús, asumámosla sin miedo: «Cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis» (Mt 25,40).

Fr. Héctor Herrera, o.p.

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