Miércoles 18 de diciembre de 2019. A. Feria privilegiada de Navidad
Modesto (634)
Jer 23,5-8: Suscitaré un hijo a David. Salmo 71: Que florezca la justicia y la paz abunde eternamente. Mt 1,18-24: Jesús nacerá de María, esposa de José.
Jer 23,5-8: La dinastía davídica está en plena decadencia, y suscita la cólera de Dios (Jr 21 y 22): incapacidades, injusticias sociales, alianzas idolátricas, crímenes políticos, mala conducta. El nuevo David, que Jeremías promete a los desterrados de Babilonia es el rey esperado “El Señor es nuestra justicia”.
Mt 1,18-24: Insiste en el título «José, hijo de David». Los profetas nos hablan: Miren que vienen días en que suscitaré a David un «Germen justo». Al hablarnos Mateo del nacimiento de Jesús por obra del Espíritu Santo, une la acción divina a la humanidad.
José se siente sorprendido ante el embarazo de su prometida María. Su reacción es de temor y de huida, “como era varón justo y no quería denunciarla públicamente, pensó abandonarla en secreto” (v.19)
Reflexionemos es una actitud de asombro ante un misterio. Quiere huir de esa misión. Quizás está aturdido, tal vez pensó “me ha engañado”. En estos pensamientos de confusión, Dios le habla “José hijo de David, no temas recibir a María como esposa tuya, pues la criatura que espera es obra del Espíritu Santo” (v.20). Se le revela el misterio. Le da la paternidad “Dará a luz un hijo, a quien llamarás Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados” (v.21). Poco a poco se le va manifestando lo anunciado por los profetas, que el cumplimiento del Mesías prometido ya había sido engendrado en el corazón de la humanidad. Él es el Emmanuel, Dios con nosotros (v.23)
Nace como cualquier niño en el seno de una familia. Dar el nombre significa una paternidad compartida en el amor. La misión es grande para José, quien asume la custodia, protección, defensa, crecimiento y maduración del mismo hijo de Dios. Él había sido elegido como papá para que se realice las promesas hechas a David, que encarna al Dios con nosotros para realizar la justicia plena.
José es modelo y ejemplo para todos, asume y cumple la voluntad de Dios. José es varón solidario, acoge y asume la paternidad como buen esposo y pese a los sufrimientos que vivirán a causa de este niño tiene una fe profunda en el Dios de la vida, para defender y proteger la vida del niño y de su madre.
¿Está presente el papá como lo hizo José en todo el proceso de gestación, nacimiento para que el niño, a sea acogido con amor?
Fr. Héctor Herrera, o.p

