Sábado 13 de Junio de 2020. A. 10ª Semana T.0.
Antonio de Padua (1231)
1Re 19,19-21: Eliseo siguió a Elías. Salmo 15: Tu eres, Señor, el lote de mi heredad. Mt 5,33-37: Cumplirás tus juramentos al Señor.
Mt 5,33-37: Jesús nos enseña sinceridad en el hablar. Resalta el valor de la persona, su dignidad, compromiso y lealtad a la palabra, unida al compromiso “No juraràs en falso, sino cumpliràs lo que prometiste al Señor con juramento (Lev.19, Nm 30; Dt 23, 21.) Respetar el nombre de Dios.
Cuando vemos a los dirigentes políticos, jurar ante Dios y la nación, ocultando a veces la hoja de vida, no declarar su patrimonio, hechos de corrupción, es una grave ofensa a Dios y a la nación. En tiempos de Jesús se había llegado a un abuso total, de poner a Dios por testigo y no había coherencia en la vida de los jefes religiosos.
Cuando una persona promete, y las instituciones sean creibles: Tiene que cumplir para ser fiel a sí mismo, a Dios y a su prójimo. De lo contrario pasará como un mentiroso. Si una persona postula a un cargo político tiene que tener una buena preparación, principios éticos profundos de servicio, tener un alto sentido de responsabilidad, de solidaridad y de servicio a su pueblo.
De lo que sí estamos ciertos es que a Dios nadie lo engaña. Porque él ve lo que hay en lo profundo del corazón de cada ser humano.
No podemos vivir del pasado antes de la pandemia. Credibilidad en el país, en sus instituciones públicas y privadas, exige una profunda reforma moral y en las políticas de Estado, para mejorar en serio la vida de salud, educación, economía, trabajo, atender las necesidades urgentes de los que carecen de lo necesario, fiscalizar al que abusa de la subida elevada en los precios, sean medicamentos, pasajes. Fidelidad a Dios, nos exige no a la corrupción, si a la fidelidad y transparencia, para que el país avance.
Hoy recordamos a San Antonio de Padua, uno de los santos más queridos por todos. Él escribía: «La caridad es el alma de la fe, la hace viva; sin el amor, la fe muere” (Sermones Dominicales et Festivi II, Messaggero, Padova 1979, p. 37).
Fr. Héctor Herrera OP.

