Jueves 23 de Julio de 2020. A. 16ª. Semana T.0.
Brígida, fundadora (1373)
Jr 2,1-3.7-8.12-13: Abandonaron la fuente de agua. Salmo 35: En ti, Señor, está la fuente viva. Mt 13,10-17: Dichosos ustedes.
Mt 13,10-17. Los discípulos le preguntan ¿Por qué les hablas contando parábolas? (v. 10). Jesús parte de la experiencia de la vida cotidiana de los pobres: las semillas, la tierra, el agua, los pájaros del campo. Es a ellos a quienes se les da a conocer los secretos del reino de Dios.
El evangelista Mateo, parte de esa experiencia de las primeras comunidades cristianas que viven un ambiente hostil, de rechazo y persecución frente a la misión, como hoy lo viven las comunidades cristianas en Siria, Palestina, Pakistán, Libia, China, Camerún, Centro África, en las selvas amazónicas.
Jesús nos da aliento, fe y esperanza cuando aceptamos la Palabra de Dios, vamos comprendiendo el misterio del amor, la justicia y la paz. La Palabra de Dios denuncia la infidelidad al Señor y a su pueblo para aquellos que no practican la justicia y el cuidado de la creación. Al mismo tiempo es anuncio de conversión, un cambio de vida, de lo que se opone al proyecto de Dios, para volver nuestro corazón y nuestra mirada a él. Así nos dice el profeta Jeremías: “Yo los conduje a un país de huertos, para que comieran sus frutos sabrosos: pero entraron y contaminaron mi tierra, e hicieron de mi herencia un lugar aborrecible. Porque dos maldades ha cometido mi pueblo: me han abandonaron a mí, fuente de agua viva, y se cavaron pozos, pozos agrietados que no conservan el agua (Jr. 2, 7. 13)
La Palabra de Dios nos compromete en el amor a la persona, amor y cuidado de la salud del personal sanitario, cuidando la creación. Si tenemos un corazón abierto, escucharemos la Palabra, si somos soberbios como los dirigentes religiosos de Israel no comprendemos sino rechazamos esta Palabra de vida.
La clave es la conversión, madurez, diálogo y tolerancia para buscar el bien común y dar frutos de vida y de esperanza a las generaciones futuras.
Fr. Héctor Herrera op.

