Sábado 21 de marzo de 2026 – Cuarta semana de Cuaresma

Primera Lectura del libro de Jeremías 11, 18-20
Salmo 7, 2-3. 9bc-10. 11-12 R/. Señor, Dios mío, a ti me acojo


Lectura del santo evangelio según san Juan 7, 40-53

En aquel tiempo, algunos de entre la gente, que habían oído los discursos de Jesús, decían:

«Este es de verdad el profeta».

Otros decían:

«Este es el Mesías».

Pero otros decían:

«¿Es que de Galilea va a venir el Mesías? ¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David, y de Belén, el pueblo de David?».

Y así surgió entre la gente una discordia por su causa.

Algunos querían prenderlo, pero nadie le puso la mano encima.

Los guardias del templo acudieron a los sumos sacerdotes y fariseos, y estos les dijeron:

«¿Por qué no lo habéis traído?».

Los guardias respondieron:

«Jamás ha hablado nadie como ese hombre».

Los fariseos les replicaron:

«También vosotros os habéis dejado embaucar? ¿Hay algún jefe o fariseo que haya creído en él? Esa gente que no entiende de la ley son unos malditos».

Nicodemo, el que había ido en otro tiempo a visitarlo y que era fariseo, les dijo:

«¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho?».

Ellos le replicaron:

«¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas».

Y se volvieron cada uno a su casa.

 

Reflexión

Por eso, reconocen en Jesús al verdadero «Maestro en la ley». Saben sus conocidos que no ha participado en ninguna de las grandes escuelas rabínicas. Que no ha hecho un programa de formación como los que lo están acusando. Sin embargo, reconocen en Él la compasión que hay en las relaciones que se dan en Dios y que se vuelcan a la humanidad: la compasión que llega a humanizar, que sana, que libera, y que da sentido pleno a tu existencia. Mensaje de salvación y Buena Noticia para los que andan en sombras de muerte o sedientos de plenitud.

De este modo, Juan, ha planteado todo este escenario en el que de alguna manera cada personaje se posiciona y trata de decir algo de Jesús. Nicodemo que lo busca en la «noche» de su existencia humana expresa la necesidad de escucharlo. Los guardias que son personas al margen de la religión manifiestan que sus palabras son cabales, reales, que tocan el corazón. Nadie ha hablado como Jesús. Aunque se jueguen el puesto de trabajo ante los sacerdotes y fariseos que siguen cegados en una religión del cumplimiento.

F/ Dominicos.org

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